05 octubre, 2006

HOY es el 30 aniversario

Hoy se cumplen 30 años. Aquel martes 5 de octubre de 1976 dejamos nuestros hogares, emprendimos un viaje a lo desconocido, y por fin llegamos e ingresamos en la UNI de Cheste. Supongo que el centro fue llenándose a lo largo de la tarde y los chicos irían teniendo sus primeras experiencias (mayoritariamente traumáticas) en esas horas. Puedo imaginarme esa primera cena, seguramente extraña y triste... En mi caso, nada de nada, mi única percepción visual de ese día fueron oscuridades y sombras. Y es que los gallegos tardábamos lo indecible en recorrer la enorme distancia que nos separaba, máxime con las carreteras de la época. Llegamos muy tarde, ya de noche y yo solo pude intuir las enormes sombras de los edificios. De entre las sensaciones, la más potente que tengo en la cabeza es la del penetrante olor de los suelos del dormitorio. Fue al día siguiente, en mi “despertá”, cuando de repente se materializó todo ante mí. Mi transición fue abrupta. De repente me desperté allí metido. Han pasado tres décadas, toda una vida según los estándares de no hace muchas generaciones. ¿Que éramos antes de Cheste?, supongo que teníamos todas las potencialidades, pero fue en la UNI donde realmente empezamos a exprimirlas. Puede decirse que nuestra infancia acabó ese día, al final de nuestros primeros 10 años. Muy rápidamente empezamos a hacernos hombres, aún metidos en aquellos cuerpos de niños. Y no lo digo con tristeza, me limito a constatar la realidad. En aquella época, todos queríamos crecer y hacernos adultos lo antes posible. A nuestra infancia, ni la volvimos a mirar, no nos interesaba en absoluto. Cheste supuso el principio de un largo viaje. Hemos recorrido muchos lugares y vivido muchas experiencias. Ahora, ya en la cuarentena, tal vez sea un buen momento para reflexionar. En mi caso, he disfrutado mucho este año restaurando mis bancos de datos mentales y rescatando un enorme patrimonio emocional que creía olvidado. Pero lo mejor fue volver a estar con muchos de vosotros y ver lo fácil que es establecer una comunicación cálida y sincera. En fin, esto no es más que otro hito en el camino. Pero creo que a partir de ahora lo recorreré con nuevos (a la vez que viejos) amigos de entonces. Os deseo un feliz aniversario.

4 Comments:

At 8:11 p. m., Blogger Carlos Enrique Serra said...

Muy bien descritos esos detalles del primer día. Pero por ejemplo.. quien puede entender lo del olor penetrante de los suelos? Resulta que ese suelo de las habitaciones era de vinilo o de un material similar de aquella época, este tipo de suelo en la cara opuesta lleva una malla como refuerzo para que no se resquebraje, aquella malla era de esparto.. fibra natural, después estás mallas se hicieron de fibra de vidrio por lo general. El esparto con la humedad

 
At 8:41 p. m., Blogger Carlos Enrique Serra said...

.. con la humedad se pudre, y desprende ese olor extraño y desagradable. No olían todas las plantas de las habitaciones igual, parecía que cada colegio tenía su propio olor en las habitaciones. La humedad en la obra ya debajo del vinilo, puede generarse por diferencias de temperaturas, quizás también, al fregarlo con agua.. esta se filtrase por las juntas.. zócalos y uniones. La sala de juegos de mi colegio también desprendía un fuerte olor. Había que acostumbrarse.. que remedio. La primera cena.. nadie recuerda el sabor del agua? Para mí fué impactante, por decirlo de alguna manera, ese sabor tan diferente al agua de casa.. y no a mejor precisamente. Nos acostumbramos también. Alguien puede entender que no hubiese ninguna fuente o sitio para beber fuera del horario de comedor? Éramos 5000 niños.. Y reloj..? Alguien recuerda algún reloj en alguna pared.. colegios.. aulas.. comedor.. dónde fuera.. para ver si ibas a tiempo a los sitios? Teníamos 11 años la mayoría al llegar allí. En aquella época un reloj de muñeca i'mvalía una pasta, y llevarlo un niño pues no era lo habitual, normalmente el primer reloj se regalaban cuando la comunión.. era como tener un tesoro.. pues en la UNI nos hizo falta.

 
At 9:33 p. m., Blogger Carlos Enrique Serra said...

Si que había un reloj.. el solar. Ubicado en la zona verde entre docentes y paraninfo, que para lo que servía también hubiera podido ser de arena. A esas edades.. pues si, teníamos potencialidades.. habíamos sacado buenas notas en el pueblo.. indispensables para conseguir la beca. En mi casa teníamos la sensación de que nos había tocado la lotería, y es que..hasta nos lo merecíamos.. erámos buenos estudiantes. Esa beca era de lo mejor para un joven, era como la antesala al éxito en la vida. Íbamos a una universidad a gastos pagados.. será como la de Oxford? Cómo la de Harvard..Cambridge? A ver, a ver, seguro que iremos con corbata y tendremos tres educadores por alumno para asegurar nuestra formación.. Descubrir la realidad.. fue traumático. Poco a poco te vas sobrellevando a lo que ha caído encima. Aprendímos esfuerzo y sacrificio.. había que aguantar.. la beca era importante conservarla, los estudios eran caros, con beca salían "gratis".. abandonar aquello por añoranza o decepción.. podía suponer también comentarios en el pueblo de que eras un "rajao o un gallina" después de "tanta universidad". Había que aguantar.. llegar al final.. eso para mí fué lo principal. Las otras unis.. no viví ningún trauma.. todo lo contrario..

 
At 11:09 p. m., Blogger Carlos Enrique Serra said...

Si el principal objetivo de esta laboral era formar a niños que venían de colegios "sencillos" por llamarlos de alguna forma, educarlos con la última tecnología vanguardista, y tal y tal.. las cuatro residencias, los ocho edificios de aulas, los cuarenta y veinte talleres, los cuatro comedores, gimnasios.. no hubiera sido más razonable dividirlo todo por cuatro por ejemplo y repartirlo estratégicamente por el territorio español para que gallegos.. los de Huelva, los de canarias, los de.. pudieran haber estado más cerca de casa? Éramos niños.. no éramos militares. Y luego.. la suerte de cada uno.. según que tutores.. según que compañeros de habitación.. si todo aquello había mejorado tu vida.. porque yo conocí alguno de Andalucía que vivía en una de esas cuevas que se ven a veces en tv .. a lo mejor el cambio le fue de maravilla allí, vete a saber.. pero la mayoría queríamos volver a las comodidades de casa., que como se te daban los estudios allí.. son muchos factores. Tal vez sea verdad que el tiempo cura o borra muchas cosas y a veces incluso como defensa emocional se borran malos recuerdos y se pretenden solo los buenos o se desdibujan realidades. Basta con leer aquí en todo este blog, tantos y tantos recuerdos.. de gentes, de vivencias etc etc.. para que uno pueda tener una idea de cómo fué aquella etapa.

 

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