2 años y pico más tarde

Estas memorias recogen vivencias de un niño de 10 años cuya vida cambió radicalmente Octubre de 1976, al entrar en aquel mundo de 5000 internos procedentes de todos los rincones de España. Se trata también de reivindicar un modelo educativo pionero y vanguardista, el seguido por los educadores de la Universidad Laboral de Cheste, que impartieron no sólo una completa formación en lo académico, sino también una educación integral en valores humanos como la libertad y la tolerancia.
Hoy se cumplen 30 años. Aquel martes 5 de octubre de 1976 dejamos nuestros hogares, emprendimos un viaje a lo desconocido, y por fin llegamos e ingresamos en la UNI de Cheste. Supongo que el centro fue llenándose a lo largo de la tarde y los chicos irían teniendo sus primeras experiencias (mayoritariamente traumáticas) en esas horas. Puedo imaginarme esa primera cena, seguramente extraña y triste... En mi caso, nada de nada, mi única percepción visual de ese día fueron oscuridades y sombras. Y es que los gallegos tardábamos lo indecible en recorrer la enorme distancia que nos separaba, máxime con las carreteras de la época. Llegamos muy tarde, ya de noche y yo solo pude intuir las enormes sombras de los edificios. De entre las sensaciones, la más potente que tengo en la cabeza es la del penetrante olor de los suelos del dormitorio. Fue al día siguiente, en mi “despertá”, cuando de repente se materializó todo ante mí. Mi transición fue abrupta. De repente me desperté allí metido. Han pasado tres décadas, toda una vida según los estándares de no hace muchas generaciones. ¿Que éramos antes de Cheste?, supongo que teníamos todas las potencialidades, pero fue en la UNI donde realmente empezamos a exprimirlas. Puede decirse que nuestra infancia acabó ese día, al final de nuestros primeros 10 años. Muy rápidamente empezamos a hacernos hombres, aún metidos en aquellos cuerpos de niños. Y no lo digo con tristeza, me limito a constatar la realidad. En aquella época, todos queríamos crecer y hacernos adultos lo antes posible. A nuestra infancia, ni la volvimos a mirar, no nos interesaba en absoluto. Cheste supuso el principio de un largo viaje. Hemos recorrido muchos lugares y vivido muchas experiencias. Ahora, ya en la cuarentena, tal vez sea un buen momento para reflexionar. En mi caso, he disfrutado mucho este año restaurando mis bancos de datos mentales y rescatando un enorme patrimonio emocional que creía olvidado. Pero lo mejor fue volver a estar con muchos de vosotros y ver lo fácil que es establecer una comunicación cálida y sincera. En fin, esto no es más que otro hito en el camino. Pero creo que a partir de ahora lo recorreré con nuevos (a la vez que viejos) amigos de entonces. Os deseo un feliz aniversario.
Con motivo de la difusión de la próxima publicación del libro, muchas nuevas personas están acercándose a esta página por vez primera y algunos aprovechan para hacer diferentes comentarios. Gracias por ello y bienvenidos todos. Sólo quería manifestar que no puedo contestaros si no me dais vuestra dirección electrónica o algún otro dato. Os recuerdo mi correo electrónico para los que quieran contactar de forma más directa y privada: eqomil@usc.es Por ejemplo, uno de vosotros me hablaba del colegio Rossinyol y que le gustaría que figurase en el libro. Desgraciadamente en este momento eso no es posible pues el libro ya está cerrado y en proceso de impresión. Y la información que yo tengo sobre ese colegio no llenaría ni un par de líneas. Pero, ¿quién sabe?, tal vez pueda haber otras oportunidades. En todo caso, me gustaría compartir toda la información posible con vosotros. Mi intención es que el libro no sea el final de nada, sino más bien un punto de partida para recuperar nuestra memoria colectiva.
El horario lectivo era muy amplio. En general, por las mañanas teníamos las principales asignaturas: Matemáticas, Lengua y Literatura Españolas, Geografía e Historia, Inglés y Ciencias Naturales. Por la tarde teníamos otro tipo de actividades: Educación Física, Dibujo y Artes Plásticas, Pretecnología (madera, metal y electricidad), Cerámica, Música y Formación Religiosa. Los profesores eran auténticos profesionales y aunque no pasaban tantas horas con nosotros como el personal educativo de los colegios, al final también acababan cogiéndonos cariño. (...)
Mis saludos a todos los que visitais estas memorias. Si quereis recibir una notificación via email de que hay nuevas entradas en este blog, hacédmelo saber, bien directamente como un comentario a este mensaje o bien mandándome un email a mi dirección personal. Gracias, PD. Por cierto, he conseguido eliminar el mensaje del mamonazo que usaba estas páginas para anunciar contenidos porno. Ojalá no sea necesario restringir el acceso, sería una pena.